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Le destrozó la cara con una pistola y fue a la cárcel. 26 años después ella le pide matrimonio


La vida que llevaba Debbie Baigrie pareciera como la de cualquier mujer de Florida, pero lo que ella no sabía era que su futuro estaba a punto de cambiar. Una noche, ella se encontraba en casa de unos amigos, estaba pasando un buen rato, diversión, asuntos serios y alguna que otra anécdota, pero se hacía tarde y llegó la hora de irse a casa. Cuando se dirigía hacia su auto, sintió algo extraño, como si alguien fuera detrás de ella, sin embargo la chica siguió caminando y cuando estaba a punto de abrir el coche, escuchó el sonido de un arma activándose… 



Ni siquiera tuvo el valor de voltear la cabeza, solamente escuchó una voz que le dijo “Dame todo lo que tienes o te mueres”. Debbie trató de reaccionar lo más rápido posible, pero tenía ya unas cuantas copas encima, intentaba sacar su cartera pero ésta cayó al suelo y el atacante, al escuchar el impacto, disparó a la cabeza de la mujer. 




El tipo huyó y Debbie aunque logró sobrevivir quedó gravemente herida, la bala había atravesado su mandíbula, le había rozado la lengua y había quemado una gran parte del tejido… Su rostro estaba completamente irreconocible y el dolor era insoportable también. 


La policía no tardó mucho en encontrar al criminal que atacó a Debbie, pero para sorpresa de todos se trataba de Ian Manuel, un chico de tan sólo 13 años de edad, la única manera que él conocía para sobrevivir en la calle era robando, pero tras el ataque a la mujer calificado como Intento de homicidio, fue condenado a pasar toda su vida en prisión. 

Debbie estaba desconsolada, no podía llevar una vida normal, por el dolor y la vergüenza que sentía, aunque se fue recuperando poco a poco, pero para tener una apariencia normal, pasaron varios años y más de 50 cirugías reconstructivas.


Un día que la mujer estaba en casa, pasó algo inesperado, recibió una llamada de un número desconocido, tuvo un presentimiento y atendió el teléfono, al escuchar esa voz quedó helada, no sabía qué hacer, simplemente se quedó callada, lo que le decían era lo siguiente: “Señorita Baigrie, Soy Ian, le hablo para decirle que siento mucho haberle disparado, era un chico tonto y desesperado, no merezco su perdón, pero aun así le deseo a usted y  a su familia una feliz Navidad”. 


Debbie sentía como su respiración se agitaba rápidamente, no pudo contestar nada, pero sintió algo en su corazón que no la dejaba estar tranquila… realmente escuchó la voz de aquel joven después de casi 10 años, y las cosas habían cambiado muchísimo, ahora no se sentía asustada, ella podía percibir el arrepentimiento a través de su voz y quería hacer algo al respecto, pero ¿Qué podría hacer ella? 



Tras la llamada, Debbie empezó a recibir cientos de cartas de Ian, donde le contaba a la mujer como se arrepentía de haber cometido aquella barbaridad, avergonzado y contándole todo sobre su vida antes y después de llegar a prisión, fue ahí cuando ella se dio cuenta que la desesperación y la falta de educación y amor por parte de sus padres lo habían orillado a cometer delitos, los cuales pagaría encerrado hasta su muerte… Pero habiendo llegado a prisión a los 13 ¿Cuánto tiempo tendría que pasar para que eso ocurriera, 50, 60 o 65 años? 


Fue cuando ella tomó la valiente decisión de contestarle una de esas cartas, de hecho todo mejoró con el tiempo, y Debbie entendió que el rencor no la llevaría a ningún lado, así tras 10 años de cartas, mensajes y llamadas por teléfono, Ian y Debbie formaron una peculiar amistad. E incluso ella al ver el arrepentimiento de su agresor, decidió apoyarlo para que no pasara en prisión toda su vida: 

“Me di cuenta de que detrás de ese chico asustado y confundido que me disparó aquel día, había un hombre bueno, arrepentido y muy inteligente, con una capacidad de lograr cualquier cosa que se propusiera. No podía dejarlo ahí para siempre, me sentía responsable de alguna manera...”


La bondad de Debbie la llevó a fundar un movimiento para apoyar a los jóvenes que como Ian, habían cometido un grave error que les costaría su libertad de por vida, y en el año 2010 se invalidó la condena de Cadena Perpetua para menores de edad, sin embargo, Ian ya era un adulto y el proceso tomó mucho más tiempo de lo que pensaron. 


Sin embargo, nunca perdieron la esperanza y finalmente en noviembre de 2016, Ian salió de prisión, siendo un hombre de 39 años de edad… ¡El tiempo pasó tan lento para él! Pero cuando puso un pie en la ciudad como un ciudadano libre, su amiga Debbie estaba ahí para recibirlo con un caluroso abrazo, y decirle con su propia voz que lo había perdonado desde la primera vez que llamó a su casa. 


“Mi familia no estaba de acuerdo, todos me gritaban, me decían que no era posible que tratara a Ian como a un amigo y no como el criminal que era, según ellos. Pero yo puedo ver más allá de aquel día, se que guardando rencor y enojo, solamente me haré daño a mi misma” 

Ahora, Debbie e Ian son inseparables y ella le ha ayudado mucho a recuperar la vida que le fue arrebatada desde que tenía 13 años. Recientemente anunciaron en sus redes sociales que tienen una relación sentimental y que están esperando a que acaben las obligaciones legales de Ian para contraer matrimonio ¿Puedes creerlo? No cabe duda que de los pleitos puede nacer el verdadero amor. 

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