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Niña de 10 años sacrifica su vida por salvar a una ballena. No creerás lo que hizo…


¿Qué harías si en un paseo por la playa ves a una ballena a punto de morir? Muchas personas simplemente se alejarían o mirarían a un lado para no hacerse responsables de la vida de un animal, sin embargo una niña de 12 años nos ha dado un gran ejemplo pues ella estuvo en esa situación y no pudo quedarse de brazos cruzados… 


La pequeña Zainab Aziz adoraba ir a la playa, por lo menos dos veces a la semana su madre la llevaba a pasear, pues la niña padecía una terrible enfermedad que atentaba contra su vida y por eso amaba sentir la arena en sus pies y el agua mojando sus tobillos, le encantaba el paisaje natural y el aire fresco. 



Una tarde mientras la pequeña Zai (como le llamaba de cariño su mamá) se dirigía al hospital para recibir uno de sus tratamientos, le pidió a su mamá si podían detenerse unos minutos en la playa. Su madre accedió, Zai estaba recogiendo conchas marinas, cuando de repente vio un extraño grupo de gaviotas acercándose a un bulto a lo lejos, la niña fue corriendo a ver que era. 



Su madre la siguió horrorizada y se dio cuenta que se trataba del cuerpo de una ballena, estaba muy seco, y la mujer le prohibió a Zai que se acercara, pues había moscas a su alrededor y las gaviotas comenzaban a picar al animal. Por si fuera poco, ellas debían irse ya, no podían faltar al tratamiento médico de Zai, pues podría ser muy dañino para su salud; sin embargo, la pequeña no estaba dispuesta a dejar sola a esa ballena. 



“¡No mamá! Está viva… mira”- Exclamó la niña aliviada.

La mujer no sabía qué hacer, y la pequeña sentía mucha tristeza al ver a la ballena de casi 8 metros de largo luchar por sobrevivir, pero la mujer sabía que si no llegaban al tratamiento, era la vida de su hija la que podría estar en peligro.


La madre de Zai llamó a un grupo de rescate para ver si se podía hacer algo, pero mientras ella estaba al teléfono la valiente niña le dijo a la pobre ballena “Tranquila, yo te salvaré” y tomó su cubeta donde guardaba sus hermosos caracoles marinos, comenzó a llenarla de agua para echarle al moribundo animal, su madre consiguió otro balde y ambas comenzaron a hidratar a la ballena. 



Esta simple acción fue un gran ejemplo para la comunidad y varios voluntarios se unieron a ayudar a la pobre ballena, mientras el grupo de rescate “Proyecto Jonah” llegaba a la costa para regresar a la criatura al mar. 



Finalmente pudieron llevar al animal a salvo y todo gracias a la pequeña Zai, nada de esto hubiera sido posible sin la voluntad y valentía de esta niña. Los rescatistas quedaron tan impresionados con su valor que la invitaron a pasar un día con ellos rescatando animales marinos. Ahora la pequeña piensa dedicarse a estudiar el mar. 

Sin duda esta niña se ha ganado el respeto de todos, pues arriesgó su propia vida por salvar la de un animal inocente. 

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